1. ¿CÓMO PUEDO SABER SI ES EL MOMENTO PARA QUE MI HIJO ACUDA A UN TRATAMIENTO PSICOLÓGICO?

Cada niño y adolescente puede experimentar altibajos cada vez que se enfrentan a nuevas situaciones, demandas académicas o sociales, cambios familiares o en la búsqueda de su propia identidad personal. Del mismo modo que hacemos los adultos, los niños y adolescentes responden de manera diferente a los cambios que trae la vida.

A veces, los cambios en el estado de ánimo y su comportamiento vienen y van y los consideramos normales, pero en otras ocasiones pueden experimentar interrupciones en su funcionamiento diario y como padres observáis que las dificultades comienzan a asentarse en su día a día. Este es el momento en el que es buena idea que tu hijo, niño o adolescente, se reúna con un psicólogo especializado en niños y adolescentes y terapia familiar.

El tratamiento psicológico proporcionará a tu hijo y a tu familia un espacio seguro para trabajar aquellos aspectos que están siendo un obstáculo para llevar a cabo un óptimo desarrollo y disfrutar de ser un niño o un adolescente.

 

2. ¿CUÁNTO DURA UN TRATAMIENTO PSICOLÓGICO CON NUESTRO HIJO? Y ¿CÓMO SON LAS SESIONES DE PSICOTERAPIA?

Las sesiones tienen una duración de 50 a 60 minutos y una frecuencia, en principio, semanal aunque se hacen encuentros quincenales e incluso mensuales cuando el tratamiento es eficaz y se requiere bajar la intensidad del mismo.

Todos los padres y madres quieren que las dificultades con sus hijos se resuelvan lo antes posible. Sin embargo, cada situación es diferente. Algunos niños, adolescentes y familias se sienten mejor en las primeras 5 sesiones, pero a menudo se requiere de más tiempo para desbloquear los problemas subyacentes. No es posible prever la duración sin llevar a cabo una rigurosa evaluación. Así, se lleva a cabo una evaluación exhaustiva tras las que se realizará un plan de intervención adecuado para su hijo y su familia y se consensuará una línea temporal durante la que llevar a cabo el tratamiento.

La duración de una psicoterapia con dificultades moderadas suele ser de 20 sesiones. Sin embargo, patrones más generalizados o cronificados de pensar, sentir o comportarse pueden requerir un tratamiento más a largo plazo. La terapia es un proceso de colaboración desarrollado a través del curso de tratamiento y su progreso depende de las metas marcadas.

 

3. ¿TENEMOS COMO PADRES QUE ASISTIR CON NUESTRO HIJO/HIJA A LAS SESIONES DE TRATAMIENTO PSICOLÓGICO?

En la gran mayoría de las situaciones se requiere de la participación activa en el tratamiento de los padres. Muchos de vosotros os sentís bloqueados, culpabilizados e impotentes como padres por no saber como ayudar a vuestros hijos. Incluso es normal que muchos de vosotros penséis que llegados a tal punto da igual vuestra participación o no.

El tratamiento psicoterapéutico con niños y adolescentes no busca culpables de las dificultades de vuestros hijos, sin embargo, sí busca los recursos y fortalezas, y vosotros como padres sois el mayor recurso de vuestro hijo/hija.

 

4. ¿COMO EXPLICAR A MI HIJO/HIJA QUE DEBEMOS DE ACUDIR A LA CONSULTA DE UN PSICÓLOGO?

Un psicólogo especializado en el trabajo con niños, adolescentes y familias sabrá como acoger a vuestro hijo/hija en la primera consulta. De esta manera, a pesar de que todos os sentiréis nerviosos por esa primera consulta y de cómo reaccionará vuestro hijo/hija, comunicarle de la manera más natural posible la necesidad de acudir donde una persona que le ayudará a sentirse mejor será fundamental.

 

5. ¿CÓMO PUEDE LA TERAPIA AYUDAR A MI HIJO/HIJA?

Además de elaborar y dar solución a aquellos problemas que han provocado que vuestro hijo/hija acuda a consulta, la terapia tiene por objeto ir más allá de la mera solución de los problemas con los niños, adolescentes y familias. De esta manera se fortalecerá la comunicación y la libre expresión, el desarrollo de habilidades emocionales e interpersonales, dar significado a los desafíos que surgen ante las dificultades, desarrollar autoconocimiento y autoeficacia y mejorar las relaciones familiares a través de un trabajo conjunto con vosotros como padres.